LISTADO CON TODAS LAS ENTRADAS DEL BLOG


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Viajar siempre vale la pena, primero, porque rompemos con la monotonía de la vida diaria, y segundo, porque al enfrentarnos con otros lugares y otras gentes, nos obliga a efectuar una mirada hacia nuestro interior y, por consecuencia, ayuda a entendernos, valorarnos y conocernos mejor.

Aquí os dejo la relación de todos los post que he ido escribiendo.



Guía de ciudades:

Generalidades:




















Relatos de viajes.

VER VENECIA 2ª PARTE.

Los sestieres de San Polo y Santa Croce, son los que mas me gustaron. Es una zona intermedia entre la turística y masificada zona de San Marcos y la residencial de Cannaregio, que ya la expliqué en la primera parte de este miserere Veneciano. Por aquí puedes callejear tranquilamente, y saborear la atmósfera veneciana con pequeños toques comerciales, que lógicamente animan y dan luz a las ciudades. Es curioso lo oscuras que se queda esta ciudad por la noche. Tiene una iluminación demasiado pobre para tanto que hay para admirar. Seguramente es parte del decorado para darle ese halo de misterio y glamour que tiene. A pesar de la falta de iluminación, en ningún momento notamos inseguridad o temor de sufrir atracos. Creo que es una ciudad muy segura, talvez quitando la zona de San Marcos, que con las aglomeraciones, lógicamente, deambularan los típicos descuideros.
El sestiere de San Polo se encuentra  nada mas cruzar el puente de Rialto, y el primer campo que os encontrareis es el de Giacomo de Rialto con su iglesia del mismo nombre que está coronada con un reloj de numeración de 24 horas que da la hora aunque  aproximada.  Pero bonito si que es. La iglesia es  la mas antigua de Venecia, pequeña pero coqueta. Por la noche hay conciertos, eso sí, pasando por taquilla. En la misma plaza está el famoso Gobbo (llamado también jorobado).


Una pequeña estatua que puede pasar inadvertida pero con mucha historia. Encima de ella hacian anuncios, denuncias y disertaciones. Ademas  ciertos condenados tenían que realizar una carrera desnudos desde Rialto hasta este lugar, y si conseguían llenar enteros ( eran bareados y machacados por la muchedumbre) , pues se les concedía el indulto. No se yo cuantos llegarian vivos. En esa época que no existía la televisión, el divertimento de la gente eran estas macabradas.
Un poco mas allí se encuentra el mercado de la fruta y el del pescado, que siguen funcionando por las mañanas. Los alrededores están llenos de pequeñas tabernas y cafés donde se sigue la costumbre también española de de tapear. Normalmente, las tapas,  no entran en la consumición sino que se cobran a parte. Barato no es, pero hay que pagar el peaje de la zona. Cerca se encuentra el campo de San Cassiano, junto a este y cruzando el canal del mismo nombre está el restaurante el Al Nono Risorto, muy recomendado por el foro de Los viajeros y que no pudimos catar, porque, o estaba lleno, o no eran horas o lo que sea, pero buena pinta tenía.
En este mismo canal , mas abajo, se encuentra el famoso puente de las Tetas, llamado así porque en su momento por estos lares abundaban mujeres de vida alegre, y para captar clientela pues enseñaban sus atributos pectorales. Este oficio que ha tenido sus mejores y peores épocas, floreció allá por el XVII, parece ser que alentado por el Duce de turno. Se decía que tantas navegaciones y tan largas de los marineros fomentaba el trato carnal por la retaguardia y para que perdiera esa irregular costumbre, pues se abrió un poco la mano, permitiendo la prostitución mas a la vista. Todo sea para levantar la moral de los marineros ( y otras herramientas).




Un poco mas allí se encuentra el campo de Mª Mater Domini. A mí me gusto mucho este lugar. Pequeño y con un par de baretos con terracita , que te clavan por un capuchino 3 euros. Pero si echas un rato y descansas, amortizas la inversión. Por aquí ya empeza a disminuir el tráfico de gente de  gorraconplano  (turistas), y que yo soy un ejemplo calcado según se aprecia en la foto inferior,  y ya hay mas gente, digamos, autoctona. Justo a la vuelta hay una ferretería, si cuando se encuentra uno de estos comercios, es que hay vida inteligente.Todo lo relacionado con las manualidades es síntoma de vida. Ademas tiene lo necesario para ser un biotopo veneciano : el  puente, su canal y un palacio medio en ruinas y si os fijáis con la fachada tan inclinada que mejor hacerse la foto un poco apartado.




Avanzando por la calle del Tintor llegamos al ponte del Megio, ya muy cerca de nuestro hotel. Justó aquí tenéis dos restaurantes muy majos, La zucca y la trattoria Al ponte. Este último, para cenar, es un sitio encantador. A las horas de comida ponen las mesas fuera con sus velitas y mantel de hilo. También tiene su canal y su puente ( como no) . Abajo se ve en la foto, y justo al fondo de esa calle, se encuentra el Campo dei morti (vaya nombre).


No le hace honor a lo que representa. Es una plaza con mucho encanto, que rodea a la  Iglesia de San Giacomo dell Orio . Pues eso, otra iglesia para entrar, sentarse, descansar y mirar el plano. Muy bonito el altar. También hay cuadros de Veronese y  Bassano. Digo yo que todos estos pintores  debian conocer  el Windows Paint, porque hicieron tantos cuadros que no se de donde sacaron el tiempo. La iglesia vale la pena y entra en el Choruss pass.
Nosotros ibamos muchas noches por aquí. Siempre estaba animada con varias trattorias, tiendas de alimentacion , panaderias etc.
Desde aquí soliamos bajar hasta el campo de San Polo, tambíén con su iglesia ( mas obras de Tintoretto, Veronese y Tiepolo) y en la plaza varios restaurancillos . Un poco mas allá está  el Campo dei Frari con la iglesia de su mismo nombre. Esta iglesia gótica, por muy agnostico que uno sea, no se la puede dejar de ver. Majestuosa, con varia tumbas de Duces y la de Antonio Canova (parece ser que solo está su corazón). Y sobre todo porqué aquí esta enterrado Tiziano.
Por esta zona existen pequeños comercios donde se pueden comprar los típicos recuerdos a un precio mas económico.
Junto  al Frari se encuentra la Scuola Grande di San Rocco, con la iglesia del mismo nombre pegada a esta. Estas Scolas ( que hay varias por toda Venecia), se fundaron para socorrer a los necesitados, luego  pasaron a ser una especie de centros de reunión. Con el paso del tiempo  empezaron a  atesorar obras de arte, convirtiendose en una especie de Casinos. Hoy la mayoría son museos, hospitales o centros de culturales, y por supuesto visitables y pagables.
Aquí abandonamos el sestiere de Santa Croce y entramos en el Dorsoduro. Para mí el que mas me gustó. Digamos que es el mas autentico y el menos explotado turisticamente.



Lo primero que hay que ver ( y que nosotros no pudimos ) es la iglesia de San Pantaleón. Tiene una bóveda pintada que es una maravilla. Pero ya se sabe, que  los horarios de las iglesias en Venecia son inescrutables, y a la hora que pasamos estaba chiusa (cerrada). Luego fuimos al campo de Santa Margarita, que suele tener un mercado diario y esta lleno de bares y pequeños comercios. En el se encuentran unas varias residencias y antiguas casonas de las mas antiguas de Venecia. Pegado esta el palacio de Marazzi y otra Scuola, Santa Maria dei Carmini con su iglesia en el mismo paquete. No os la perdais.
Yo os aconsejo , una vez llegado hasta aquí, ir por el canal del Carmini hasta la iglesia de San Nicolo dei Mendicoli ( mendigos). Una iglesia fundada para proteger a los pobres y que su interior os va a sorprender. además el paseo es muy agradable.
Desde este lugar, lo mejor es dirigirse hacia el Campo San Barbana. Lo cruza un canal muy animado y es típico porqué es el único sitio con un ultramarinos flotante. Una barcaza que atraca pegada al ponte dei pugni ( de los puños). Este puente , que aunque parece igual a tantos en Venecia tiene su histioria, ya que se  caracterizó porque de vez en cuanto se zurraban, normalmente parroquianos de barrios rivales, a base de puñetazos y barazos. Esto se mantuvo hasta que empezó a ver muertos.  Digamos que era como la Champion ligue local . En el suelo , si os fijais estan unas huellas que inmortalizan esta  historia.



Por aquí encontraréis restaurantes y terracitas a un precio mas asequible.
Para los cinéfilos, deciros que esta zona del puente de los puños se filmó una escena de Indiana Jones.

Mas hacia abajo, yo os aconsejo visitar la zona de Zattere, que es donde construyen y reparan las góndolas. Cruzais el canal trovaso por el puente de las maravillas ( bonito nombre pero el puente no tiene nada de especial ) . Toda esta zona , que en el mapa tiene forma de  pico, está igualmente llena de palacios, sobre todo pegados al gran canal, iglesias ( San Agnese, Gesuati, San Trovaso etc ) y museos. Fundamentales hay dos, que son : la galeria de la Academia y la coleccion Pegy Guggenheim. Aunque pueda parecer un poco inculto , nosotros no entramos, y la razón es que ves tanto arte en tantas iglesias y Scuolas que quedas saturado. Preferimos callejear.
Justo en la esquina y pegado a la antigua aduana ( donde los mercaderes pagaban los impuestos ), está la Iglesia de la Salute . Majestuosa por fuera, casi se aprecia mejor desde la la otra orilla. Por dentro nos defraudó un poco, pero hay que visitarla. Ademas es gratis. Cierra a medio día, asi que ojo !
Para volver mejor coger un tragheto y cruzar el Gran canal hasta Santa Maria del Giglio . Vuelves al maremagnun del Sestiere de San Marcos y te pierdes un poco por sus calles.



Reconozco que este post me ha quedado un poco espeso, pero es imposible describir tanto arte , palacio, Scuola , sin ser pesado y reiterativo.
Como va a ver otra tercera parte , ya os dejaré unos links para que podáis ver todo lo visitable que hay en Venecia, para que lo consulteis con calma.
Para los que quieran profundizar mas en la ciudad hay un libro muy interesante que se titula : La Venecia secreta de Corto Maltes. Sino quereis comprar el libro, podeis descargar parte de el , por lo menos varias rutas, desde aquí . Este mismo enlace tienes varios planos y un diario de viaje de Venecia . Os será util.
Yo, la verdad que al final  me compré el libro, pero como iba acumulando tanta información, yo creo que me hice la picha un lío con tanto dato. Tan malo es pasarse como no llegar, y a veces clasificar tantos  datos, es complicado. Pero siempre me ha dado mucha rabia el haber estado en un sitio y por desconocimiento dejar de ver algo importante.
Lo malo que en Venecia hay tanta maravilla que la lista es interminable.
Bueno todavia me queda una 3ª parte ( socorro) . Así que temblad bellacos !!!!

VENECIA. QUE VER.

Venecia no se puede considerar como un destino tópico, sino más bien como un lugar mítico. Es como el Samarkanda Europeo. Yo estuve en Venecia hace unos diez años, y tanto me impresionó que tenia que volver y disfrutarla en su totalidad.
Venecia no es la plaza de San Marcos, el Gran Canal o Rialto, es mucho más que eso. La grandeza de esta ciudad son los miles de rincones, callejones, sotoportegos, puentes y edificios de decadente glamour, que le confieren un encanto que no tiene ninguna ciudad en el mundo. Las habrá más espectaculares, pero ninguna posé este hechizo que la hace inimitable y sobre todo inolvidable.



El viaje lo hicimos en Vueling. Yo que odio los aviones, no me hacia mucha gracia viajar en estas compañías low cost, pero bueno. De todas maneras el avión lo vi un poco viejo (y eso que no mire mucho, que ojos que no ven corazón que no sufre). Peor fue cuando despegó, los motores metían un ruido ensordecedor que no parecía normal. Yo, como siempre trato de sentarme adelante, miré al sobrecargo y como su cara no cambió de gesto, me quedé mas tranquilo. Que le voy a hacer, reconozco que soy un aviónfóbico, pero, si quiero viajar, tengo que superarlo.
De año en año me estoy dando cuenta que: o estoy creciendo o la distancia de los asientos en los aviones se está reduciendo. Debe ser lo segundo, porque yo ya hace tiempo que dejé de crecer, mas bien vamos menguando. A parte de la incomodidad de las piernas, es que en este tipo de aviones es imposible leer. Como ya tengo unos añitos, para poder leer tengo que alejar la revista o el periódico, y claro con tan poca distancia pues no puedo enfocar bien las letras. O meto el periódico en el vecino de al lado o me dedico a ver las fotos. Que mala es la vejez.
Otro consejo del avión, tratar de sentaros en la parte derecha, tanto en el aterrizaje como el despegue vais a poder ver Venecia perfectamente y es una vista maravillosa. Un buen aperitivo y despedida para vuestra estancia.
Lo primero que tenéis que hacer al salir del aeropuerto es acercaros al mostrador de Venice connected ( a la derecha de la puerta) y sacar un abono de trasporte para los días que estéis. Lo hay desde un día a una semana. Nosotros sacamos el de una semana , por que aunque íbamos a estar 6 días , nos salía mas barato así. De todas maneras es caro ( 50 euros por persona el semanal) . Pero sino tendréis que pagar 6.5 euros por trayecto cada vez que montéis (precios de finales del 2009) . Hay gente que dice que se monta sin pagar, pero no vale la pena el mal momento que se pasa si te piden el billete y no lo tienes (a parte de la multa). Además os vale para el autobús (el nº 5), que va desdé el aeropuerto hasta Venecia ( Piazza de Roma) en el gran canal. Aquí ya coger el vapporeto que os dejara más o menos cerca del hotel que tengáis reservado.
Yo os aconsejo reservar hotel en la misma Venecia, no ir a Lido o a Mestre. Estos últimos tienen alojamiento mas barato, pero vais a perder el encanto de estar en la misma ciudad, además del tiempo para ir y venir de la ciudad al hotel.
Lo mejor, uno cerca de de los canales principales, porque ir cargando con las maletas por esas callejuelas, y sube y baja puentes, es un coñazo. Además al principio os vais a perder, así lo mejor un buen plano de la zona del hotel (sacarlo de Google maps) para no andar ya perdido el primer día.
Nosotros nos alojamos en un Hotel pequeño ( lo llaman ahora BB) , pegado al gran canal y cerca de la parada de San Stae, llamado Ca San Giorgio. Nos encantó. Esta en la zona de Santa Croce .Tenía muy buenas referencias de Tripadvisor, y no nos defraudo. Habitaciones muy bien decoradas, el personal atentísimo (una de las dueñas, Camila, habla perfectamente español). De precio nos salió 160 e/día, con desayuno. Para lo que es Venecia no es caro y la relación calidad precio excelente. De todas maneras Venecia se merece un hotel con algo de encanto.
(foto abajo)
Primero enteraros de las líneas de los vaporetto para poder desplazaros mas rapidamente. La línea 1, por ejemplo, que recorre todo el gran canal, y ya solo ese viaje es un recorrido turístico en sí por lo magnifico que es . Por lo menos realizar uno de día y otro por la noche. La vista de todos los palacios es inolvidable.

El primer día después de aposentarnos en el hotel lo primero que hicimos fue hacer el recorrido por al gran canal hasta la estación de San Zacarias al lado del palacio ducal.
Tuvimos suerte porque había asientos en la proa y pudimos hacer todo el trayecto sentados y poder admirar tranquilamente y sin agobios todos los palacios que hay en esta parte del gran canal, que por cierto es la más suntuosa.
Toda esta zona de la plaza de San Marcos aunque es de lo mas monumental, pierde el encanto que tiene esta ciudad, porque hay tal amasijo de personas, que parece que estas en un concierto de Bruce Sprinting. Ya se que yo también soy una de esas personas, pero egoístamente me gustaría que no estuviera tan masificado.
Un consejo que me dieron y que luego no hice, es visitar a esta plaza al amanecer y al anochecer. Me dijeron que cambia radicalmente y sobre todo por la mañana, la luz que refleja la basílica y todo lo que la rodea, es espectacular. Pero lo de madrugar después de tanta paliza del día anterior, simplemente me dió pereza. Para la próxima visita.
Total, que esa tarde aprovechamos para subir al campanilo (9 euros) que tiene una vista completa de la ciudad, hacernos las fotos de rigor con la basílica de fondo y ver el café Florian y el Café Quadri. El primero uno de los antiguos de Europa, pero con unos precios imposibles. La primera vez que fuimos nos sentamos en su terraza y todavía estoy pagando el crédito por la consumición que hicimos. Eso si tienen cada uno una orquesta de varios músicos que da gusto oírlos. En el caso del Florian, un café que fué fundado en 1720 y por donde han pasado Casanova, Lod Byron, Proust, Goethe, Rousseau, Stravinsky, Modigliani, debe de tener algo especial. Pues tambien pasé yo, aunque sea por la puerta.
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Luego dimos un paseo hasta Rialto callejeando sin rumbo (bueno siguiendo las flechas que ponen Rialto). Mi mujer hizo uso de los Wc de pago que hay por el centro de la ciudad (cada pis 1.5 euros) . Para los muy meones conviene sacar la tarjeta que creo vale 9 euros. Con 6 meadas la amortizas.
Al final cenamos en el restaurante Ómnibus, pegado a Rialto en el Gran canal. Menú turístico sobre 20 euros. La comida corriente pero el lugar inolvidable, que al final es lo que importa. Uno se olvida lo que comió pero nunca donde lo hizo (ni con quien). (foto inferior)


Deciros lo que hay que ver en Venecia es una labor practicamente imposible. Hay tanto que ver que al final seria una lista interminable, pero os voy a dar unos consejos de lo mas importante y de lo que mas nos gustó.

Lo primero es repartirse los dias por barrios o Sestieres que llaman ellos.

Los sestieres son .

  • San Marcos , en el centro.
  • Cannareggio, al norte.
  • Santa Croce y San Polo hacia la derecha.
  • Dorsoduro en el sur.
  • Castello en el oeste.
Al día siguiente nos dirigimos al Sestiere de San Marcos para ver la Basílica y sus alrededores. La entrada a la Iglesia es gratuita (de lo poco que hay gratis en Venecia). Os recomiendo hacer una reserva por Internet y así no tendréis que hacer cola para entrar. Hay que especificar día y hora, pero el que controla la puerta ni lo mira. Imprimir el papel que desde la misma pagina de la Basílica y listo. De todas maneras reservar entre las 11.30 y las 12.30, que es cuando esta iluminada por dentro.
El otro truco es llevar una mochila y dejarla en la consigna (que es gratuita) que esta en la calle Basso (a la derecha de San Marcos mirando de frente). Os dan una especie de ficha y os saltáis la cola. Eso sí, llevar el papel un poco a la vista de la gente que está haciendo la cola, porque sienta como un pedo pensar que os estáis colando.
Una vez dentro podéis ver la famosa pala de oro que esta en el altar, pero le han dado la vuelta para poder verla solo desde atrás, previo pago de 2 euros (que listos). También se pueden visitar las terrazas de San Marcos (3 euros). Al final hay que pagar de todas maneras.
El Palacio Ducal, el uno de los sitios que uno no se puede perder. La belleza y el lujo de este lugar van en consonancia con el poderío que tuvo la republica Veneciana. Que salones, que cuadros, es imposible encontrar otro palacio de esas dimensiones con una pinacoteca tan espectacular. El salón principal es el mas grande del mudo no sustentado por columnas y en su momento una joya arquitectónica. Nosotros lo que hicimos es sacar la entrada para ver los “itinerarios secretos del palacio” (unos 15 euros) . Se puede reservar por Internet y hay recorridos en Ingles e italiano. Lógicamente lo reservamos en Italiano y la verdad vale la pena. Te explican como funcionaba el gobierno, los duces y ministros, como eran las habitaciones privadas y despachos, la sala de mapas, los calabozos para presos políticos y extranjeros (aquí estuvo casanova) y todo aquello que no entra en la visita del palacio.
. Dura una hora y media y luego continuas por tu cuenta viendo el palacio. Total, echas toda la mañana, así que nos fuimos a comer aunque estábamos empachados con tanta belleza y tanto cuadro. Esta zona que va desde la plaza de San Marcos hasta Rialto, ya os dije que es la más concurrida, pero no deja de ser encantadora. La pena es la marejada de gente que hay por todas las calles. Están llenas de restaurantes, tiendas de souvenirs y demás zarandajas. Pero es el precio que hay que pagar por estar en una de las ciudades con mas encanto del mundo.
Comimos en un restaurante pegado a un pequeño canal enfrente de un palacio renacentista. Parecería único, pero en esta ciudad como ese sitio hay 100. Pedimos el menú turístico (unos 25 euros), sino te dan un sablazo que te quedas temblando. La verdad que lo pagas a gusto.
Toda Venecia esta llena de Iglesias. No se cuantas habrá, pero creo que no menos de 80. Se ve que había dinero y que circulaba bien. Nosotros nos sacamos el Chorus Pass , que por 9 euros tienes unas 15 iglesias visitables, sino pagas unos 3 euros por cada una. Total que viendo tres ya lo amortizas.
Lo bueno es que tiene un horario de 10.00 a 18.00 continuado, en cambio las de entrada libre, pues abren según las da la gana. Algunas importantes no las pudimos ver porque cada una tiene el horario que quiere, asi que si pasas y está cerrada, luego ya es difícil hacer la misma ruta. Aunque hayas visto un montón siempre es bueno entrar, aunque solo sea para descansar y poder leer un poco la guía que todo buen viajero lleva consigo como una credencial.
Lógicamente muchas no tienen gran interés ,pero si que hay algunas realmente impresionantes. Vimos tantos cuadros y frescos de Tiziano, Tintoretto y Verones, que no se cuando tuvieron tiempo para dormir. La obra es incontable.
De esta zona nos gustó mucho la Santa Maria Formosa, San Lorenzo y la Pieta, ya os digo que muchas no las pudimos ver. Todo esto esta situado digamos a la espalda del Palacio. Lógicamente no perderse el famoso puente de los suspiros, que no tiene perdida porque hay un huevo de gente haciéndose fotos.
Luego esta la zona que va rodeando el Gran Canal. Por aquí también pulula mucha gente, pero menos que en la otra zona. No hay que perderse lo que ellos llaman campos, que son más que las plazas de toda la vida. La mejores las de San Stefano, Sant Angelo y la peor la de Manín, que edificaron un banco al principio del siglo XX y cagaron todo el entorno.
Interesantes el palacio del Bovolo, la Iglesia de San Salvador , San Moisé y el teatro de la Fenice. Nosotros entramos a verlo. Está remodelado porque se quemó hace unos años, pero es espectacular. El lujo, lo frescos, los salones y los baños (nos ahorramos 1.5 euros cada uno), pues vale la pena. La entrada no es barata (7 e) , pero por lo menos descansas un rato y participas de un lugar mítico donde estrenaron y cantaron los mejores artistas de todos los tiempos. A parte, yo soy siempre de la opinión que ya que estás, ver todo lo que puedas. Lo realmente caro es llegar, no estar allí. Y que luego alguien te diga la famosa frasecita de : Y no entraste en tal o cual sitio ???. Pues yo veo todo lo que pasa por delante mio, aunque sea un moñigo.
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Cerca de la iglesia de Santa Maria del Giglio (que se que entré pero ya no me acuerdo ni como era, de tantas que vi), está uno de los famosos traghetto gondole. Estas góndolas colectivas te pasan de una orilla a la otra del canal por 0.50 euros. Nosotros las utilizamos varias veces y muchas de ellas íbamos solas, aunque lo normal es que las ocupen 4-6 personas. No da tiempo ni para cantar media canción de O sole mio, pero te quitas el gusanillo de gondolerar. Para los que tengan interés lo normal entre 80 y 100 euros por una hora de góndola. A mí la verdad que no me hubiera dolido gastarlos, pero me palo que todo el mundo te mire cuando pasas. Lo veo demasiado turístico y artificial, pero no niego que tiene su encanto.


Caneraggio.

Es posiblemente el barrio mas autenticamente Veneciano. Por sus calles ves las pequeñas tiendas de ultramarinos, panaderias y comercios propios de gente que reside y hace vida en su barrio. Ves a los chavales jugando por las calles, además sin peligro , que no pasan coches ( hombre se pueden caer a un canal, no se ahogarán, pero con un poco de mierda si que salen). Vimos hasta un instituto que era un antiguo palacio. Que pasada. Me imagino que estará prohibido suspender ( por lo menos arte). Y lo mejor, muy pocos turistas. Aquí por lo menos te sientes un poco partícipe de la ciudad, y no un borrego mas con un plano y buscando un monumento.

Para acceder al barrio atravesamos por el traghetto de San Marcuola ( otra iglesia que no pudimos ver) , que teníamos justo en frente de nuestro hotel. Luego fuimos hacia la derecha a visitar el famoso puente sin barandillas, el único que queda en Venecia y que se encuentra en el Campo de la Misericordia al lado del Palazzo Lezze.
. Hicimos la foto de rigor y nos encaminamos hacia la izquierda para visitar la Iglesia de Santa Madonna dell Orto. Cosa que no pudimos hacer porque no habría hasta por la tarde. Por esta zona encontraréis la tasa de Tiziano. Tenéis que ir por la calle fundamenta dei mori y luego por la bocacalle due del Corti . No es fácil. Yo me perdí varias veces porque los mapas con tantos callejones a veces no coinciden las calles, pero preguntando se llega. De todas maneras, vale la pena, es un pequeño palacete que tuvo mejores épocas y que ahora esta en un estado de penoso abandono.
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Pegado encontrareis una pequeña placita (campo dei mori) y sus famosas estatuas.
Bajando ya hacia el gran canal pasareis por un par de canales importantes y varios sitios para comer o cenar con unos precios menos turísticos. Así que es una buena zona para repostar sin que te claven. A medio camino se encuentra el famoso ghetto judio. La palabra ghetto proviene del dialecto Veneciano y significa fundición de hierro. Resulta que cuando fueron confinados en el siglo creo que XVII, los recluyeron en esta zona donde justo existía una fundición. De ahí quedo lo de vivir en la zona del gueto y llegó hasta nuestro días, ya con otra repercusión.
La zona es interesante. Se ven los edificios mas altos de Venecia (lógicamente al tener poco espacio edificaban hacia arriba). De ámbito judío hay panaderías con pasteles y panes propios, locales judíos, tiendas con souvenirs ad hoc y alguna sinagoga. Por lo demás es un barrio normal.
Bajamos hasta una calle llena de comercios y puestos de fruta y verduras ( Rio terra Leonardo). En su momento fue canal y luego lo cubrieron para peatonalizarlo. Aquí encontramos el único Mac Donalds que creo que existe en la ciudad. Y por una vez en la vida, no entramos ni a comer un helado. Estos sitios son los comodines alimentarios en el extranjero, pero ya os digo, comer una hamburguesa en Venecia es un sacrilegio.
Esta calle os lleva hasta el puente Guglie ( por las agujas que tiene en el pasamanos) . Desde aquí se ve el puente de los tres arcos (el único que hay con esta forma) y el palacio Lobia. Este palacio era de unos catalanes, que aunque eran ricos al no ser venecianos no le dejaron construir en el gran canal y lo hicieron en el canal canareggio casi pegado al gran canal. Se dice que para impresionar a sus comensales utilizaban cubiertos de oro y después de la cena los tiraban por la ventana hacia el canal para presumir de riqueza. Lo que no sabian los invitados es que abajo estaban las góndolas de sus sirvientes recogiéndolos con unas telas. Ricos sí, pero no tontos.
Aquí abandonamos este barrio. Ya os digo, es una zona para pasear sin agobios y para observar como es la vida rutinaria de los venecianos. Por cierto, sin que se entere mi mujer, las chicas venecianas son guapísimas, me imagino que los chicos también, pero no me fijo tanto. Lo que s curiosos es que muchas llevaban gafas ( debe ser por ver tanta belleza).
Justo pegado al puente se encuentra una parada del vaporetto (creo que era el 2). Como estábamos ya cansados lo cogimos porque hace el recorrido inverso del gran canal.
Al salir al gran canal tuerce hacia la izquierda y rodea la isla saliendo por el canal de la giudecca. De esta manera aunque al principio la vista no es muy bonita (es una zona un tanto industrial), luego vas viendo la zona de Dorsoduro y terminas en el embarcadero de San Zacarias , al lado del Palacio Ducal. Situaros hacia babor (izquierda) para ver la vista, que es muy interesante y de paso descansas un poco los pies.
Iglesias de Cannaregio.
Bueno y con esto termina esta primera parte del relato. Sinó se hace demasiado larga.
Si no os habeis aburrido, esto sigue con  una SEGUNDA PARTE DE VENECIA, con los demás sestieres : Santa Croce, San Polo y Dorsoduro. Os adelanto que son los que mas me gustaron.
Arrivederci.

CRUCERO POR "LOS FIORDOS" GALLEGOS.

La verdad que tal día como hoy deberíamos estar en Londres viendo el Támesis, pero como nuestro hijo Nacho nos quiere tanto , se empeño que nos quedáramos con el haciéndole compañía. No quería quedarse solo.



Bueno mas bien, como en junio suspendió mas de lo deseado, no tuvimos mas remedio que quedarnos con la finalidad de asegurarnos que estudiará algo para los exámenes de septiembre, que agosto es mal mes para estudiar , con una Galicia llena de fiestas , festejos y demás caralladas, que distraen mucho al personal, sobre todo el adolescente. Así anulamos el viajecito a Londres y lo cambiamos por un crucero por la ría de Ferrol, eso si, con cena y música a bordo.
Ferrol no será Londres , ni la ría gallega el Támesis, pero bueno, el caso es viajar.


Nos presentamos en el puerto una media hora antes de la salida. Ya se sabe que los cruceros si no estas a bordo zarpan y punto, y luego tienes que coger un avión al siguiente puerto para seguir ruta. Bueno aquí el siguiente puerto es el mismo que el de salida, pero tampoco era cuestión de perder dos estupendas vacaciones el mismo día.



Al final, con un poco de sofronización mental, nos hicimos la idea de que íbamos a hacer un crucero por los fiordos noruegos. Y ya está, todo es cuestión de mentalizarse.
Hombre, la ría de Ferrol no es un fiordo Noruego, pero un aire si que tiene. Sobre todo el aire, que hace un biruji (frío)… Tal vez al entorno le falte algún que otro glacial, una caidita de agua, es un poco mas pequeña, pero de noche casi ni se nota, y cerrando un poco los ojos, pues como que estas allí. Si no hay nada como la imaginación.
A lo que vamos. Antes del embarque nos encontramos a unos amigos ferrolanos, Juan y Carmen. Dos amigos con nombres cada vez mas raros en este país, que para saber como se llama alguien realmente, hay que deletrearlo, porque ya ni se sabe como se pronuncian.
El, patrón de la marina mercante con una escuela de navegación, y ella, que se marea en una piragua. Es decir un matrimonio compenetrado, pero sobre todo buenos amigos y buenas personas.



Pues a las 21.00 (hora zulu) llegó el momento del embarcar. Ya el tamaño del trasatlántico me hizo sospechar que no estábamos en Oslo subiendo en uno de esos cruceros que anuncian en las agencias, además el capitán del barco iba en camiseta, el hall de recepción estaba en la misma escalerilla y camarotes como que no había. Pero quitando esos detalles y alguno mas, era muy parecido a los de los catálogos (ya se sabe que en la publicidad todo es mas grande y siempre sale la parte mas lujosa).
Eran ya las nueve y no zarpábamos. Claro faltaban dos parejas que todavía tardaron unos 10 minutos en llegar. Esto en Londres no hubiera pasado.
Pero a las 21.15 soltaron amarras y salimos hacia el fiordo ferrolano. Eché un poco de menos una multitud despidiéndonos del muelle pero luego, en casa, con el photoshop (cortar y pegar) le añado un par de centenares de personas y listo.


Seríamos unas 50 personas, y lógicamente de lo mas variopinta. Parejas jóvenes, jubilados (que desde que les subieron las pensiones, los hijos no los quieren en casa y las medicaciones son gratuitas, se tiran medio año viajando) y unos cuantas de esas parejas de edades intermedias que navégamos entre lo que fuimos y lo que se nos avecina. Los que mas me llamaron la atención fueron unos turistas madrileños, de esos que se piensan que el verano en Galicia es como el resto de España, es decir con calor. El iba con una camiseta y y un pantalón corto y ella con una blusa de verano. Huy , que frío iban a pasar.
Yo, que llevo muchos años viviendo en estas tierras, se por experiencia que aunque por el día haga algo de calor, por la noche siempre vas a pasar frío. Y navegando más aún. Porque ya se sabe que: el viento es el aire en movimiento, y ese movimiento del aire siempre da frío. Si miráis bien las fotos, veis que llevo jersey y cazadora. Viendo esto y siendo Agosto, cualquiera pensaría que me habían sacado del psiquiátrico ese fin de semana. Pues no, es que Galicia tiene eso.
Bueno, al asunto. Nada mas salir de puerto una guía ( típica animación de cada crucero), nos empezó a explicar las características tanto de la ciudad de Ferrol como lo que íbamos viendo a lo largo de toda la travesía. Fuera de coñas, la verdad que es una visita de lo más recomendable. No voy a pararme en detallar todo lo que tiene, pero solamente viendo el Arsenal Militar desde el mar, los buques de guerra, y las defensas amuralladas (castillo de San Felipe, y el de la Palma), vale la pena la travesía. De todas maneras lo más impresionante es la ría en sí, tanto su fisonomía como el emplazamiento de sus defensas. Un puerto natural con una bocana estrecha y escarpada propicia para ser facilmente defendible. Por algo se eligió este lugar como puerto de abrigo para la Armada y Arsenal Militar en los tiempos de Felipe V.


Total, que estábamos todos sentaditos en la cubierta superior que era exterior (el barco tenía tres cubiertas, y aunque los cruceros de Noruega tienen unas 10, pero quien tiene tiempo para contarlas), viendo todo este entorno tan maravillloso.
Al rato nos pasaron unos aperitivos (será el coctel de bienvenida, como en los cruceros). Ya decía yo que esto era un crucero en condiciones.como en Noruega, vamos.
El mar estaba como un plato, claro, que esto es una ría, y si aquí ,hay oleaje, es que ha habido un maremoto cerca y ha llegado un sunami.
El paisaje es realmente espectacular. El atardecer sublime. Las fotos pues una caca, porque de noche o tienes un foco de esos antiaéreos o no se ve mas que los 2 metros del flash (luego me busco unas fotos en Internet y copia y pega).
La verdad que todos los atardeceres de las ciudades o parajes situados hacia el oeste y mirando al mar, son extraordinarios. Dicen los de Santorini en las islas griegas, los de la Polinesia y los de tantos sitios que se reclaman como los mas espectaculares. Yo he visto bastantes por el mundo, los de Estambul, Mallorca, Tarifa, Lima, Marruecos, Canarias etc. Y la verdad es que todos son hermosos, la diferencia radica en poder compartir ese momento tan especial con alguien y se encima luego te puedes relacionar con esa persona, mejor todavía.
Lo malo es que el aire en movimiento nos estaba dejando un poco helados, ni con el vino entraba uno en calor. Ni a babor, ni estribor. Algo mejor la popa, pero, coño, no veías el atardecer, así que nos fuimos a proa a pasar frío pero eso si, con vistas, para eso hemos venido. De todas maneras poder estar en la proa de un barco es una experiencia que vale la pena vivirla. Con oleaje, no te digo, que tiene que ser la pera.


Luego ya pasamos a la cena, en las cubiertas inferiores. El barco no era Sea Princess lógicamente, es un barco pequeño, pero está bien conservado, limpio y muy agradable. La cena consistía en marisco, carne y postre. Los langostinos no eran lógicamente gallegos pero seguro que los pesco un barco gallego. Pero lo importante no es lo que comes sino donde lo comes. El capitán fondeó en una ensenada cerca de uno de los castillos (no era cuestión de que a alguien le sentara mal la cena con el meneito del barco). Total que una gozada.

. Pocas veces se puede cenar en el mar con velitas, con esas vistas y con buena compañía (a elegir, yo fui con mi mujer). Lo que si echamos de menos es que no bajó el capitán a cenar con los pasajeros. Bromas a parte, la verdadera belleza está en las pequeñas cosas y no tanto en los grandes detalles, y este momento pues fue eso mismo, sencillo pero precioso. Después de los cafeses arrancaron de nuevo los motores y con música de fondo emprendimos la vuelta a Ferrol. Parece que la gente se empezó a animar con la música (sobre todo los senior que llaman ahora y que están más acostumbrados a bailoteos en Benidorm). Total que antes de atracar de nuevo en el muelle, dimos un par de vueltas por el Arsenal civil y el militar, viendo las fragatas, los barcos en construción o los que se estan reparando.
Un viaje bonito y un crucero corto, pero estamos en la era low cost, y este fue un crucero low cost.
Si alguien del crucero o de la oficina de turismo de Ferrol ojea este post, espero no ofender a nadie. Tanto la guía, como la representante de turismo, el catering y la tripulación, se esmeraron por hacer el viaje inolvidable y de verdad que lo consiguieron. Le he querido dar un tono jocoso para que sea más ameno. Fue un viaje precioso y se lo recomiendo a todas las parejas, incluso las que estén en trámites de divorcio, siempre pueden echar al cónyuge por la borda y os saldrá la separación mas barata.



Bueno amigos......a toda máquina.

PD: Pues al final llegaron los examenes y nos pasó como el Titanic, y el Nacho se nos hundió con todo el pasaje. Que le vamos hacer. Repetición de la jugada.

A parte, os dejo una serie de fotografias para que os hagais una idea de como es la ría de Ferrol , desde la salida al mar, hasta la ciudad, que se encuentra en el final de esta ría.

Entrada de la ría.

Todo el trayecto. Al fondo la ciudad de ferrol.

Los castillos de defensa. San Felipe y La Palma.

Yo.

La ciudad de Ferrol al fondo. A la derecha Mugardos.